Cenas de empresa · Ideas
Mismo restaurante, mismo menú, misma sobremesa que se apaga a las once. Si este año quieres que la cena del equipo se recuerde por algo más que por la cuenta, aquí tienes quince ideas sencillas para darle la vuelta sin disparar el presupuesto.
¿Cómo hacer una cena de empresa original?
Cambiando dos o tres piezas del guion de siempre: un sitio con carácter, platos al centro en lugar de menú emplatado, algún momento preparado (premios, brindis por sorpresa, un álbum del año) y un plan para después de cenar sin cambiar de local. No hace falta más dinero, sino más intención.
El problema
¿Por qué todas las cenas de empresa se parecen?
Porque se organizan con prisa y por descarte. Alguien recibe el encargo en noviembre, busca un restaurante con sitio para todos, elige un menú que no moleste a nadie y reza para que la sobremesa no se apague antes del café. El resultado es correcto, pero nadie lo comenta en enero.
Una cena original no necesita más presupuesto ni una actividad aparatosa. Basta con cambiar dos o tres piezas del guion: dónde se celebra, cómo se come y qué pasa cuando llega el postre. Las quince ideas de abajo están ordenadas así, de lo más fácil a lo que pide algo de preparación, y casi todas se pueden combinar.
Las hemos visto funcionar con equipos de ocho personas y con plantillas enteras. Escoge las que encajen con tu gente, no todas a la vez.
Ideas para elegir un sitio que ya sea parte del plan
El lugar marca la mitad de la experiencia. Si el espacio sorprende, el resto cuesta mucho menos.
Un lugar con historia propia
Un local excavado en roca, una masía o una bodega antigua dan conversación desde que se entra. En nuestro caso, cenar dentro de una cueva hace que la gente saque el móvil antes de sentarse.
Salir de la ciudad, pero poco
Cambiar de municipio rompe la rutina sin complicar la vuelta. Sant Quirze queda entre Sabadell y Terrassa, así que nadie hace un viaje y todos tienen la sensación de haber salido.
Una sola mesa larga
Repartir al equipo en mesas de seis crea islas. Una mesa corrida, en cambio, obliga a mezclarse y hace que los brindis se oigan de punta a punta.
El local solo para vosotros
Si la plantilla es grande, cerrar el espacio cambia el ambiente por completo: vuestra música, vuestro ritmo y nadie ajeno. Lo explicamos en fiestas privadas a puerta cerrada; el mismo formato sirve para una cena de fin de curso o de graduación.
Un código de color para la foto
Pedir que todos vengan de negro, de blanco o con un toque dorado no cuesta nada y deja una foto de grupo que se recuerda. Mejor que un disfraz y más elegante.
¿Cómo cambiar la forma de comer para que la mesa hable?
La manera de servir la cena decide si la gente conversa o se limita a esperar el siguiente plato.
Platos al centro
Compartir obliga a pasarse fuentes, a preguntar qué es aquello y a probar lo del vecino. Rompe el hielo mejor que cualquier dinámica preparada.
Un menú igual para todos
Ahorra pedidos interminables y que la cocina sirva a destiempo. Con un menú cerrado, todos empiezan y terminan a la vez y quien organiza no hace cuentas.
Sitios asignados con mezcla
Coloca tarjetas con nombre y sienta juntos a quienes casi no coinciden: comercial con almacén, recién llegados con veteranos. Al tercer plato ya hay nuevas complicidades.
Una pregunta en cada plato
Deja en la mesa tarjetas con preguntas ligeras: el primer trabajo que tuviste, el mejor viaje del año, la canción que no confiesas. Cada vez que llega una fuente, alguien lee una.
Brindis por sorpresa
En lugar del discurso de siempre, pide a tres personas que no se lo esperan que brinden por algo concreto del año. Treinta segundos cada una, sin papeles.
Ideas para el momento clave y para la sobremesa
Lo que pasa después del postre es lo que la gente recuerda. Conviene tenerlo pensado.
Premios de broma, pero amables
Categorías como «el que siempre trae cruasanes» o «la reina del Excel». Votación anónima la semana anterior y diplomas impresos. Que nadie salga señalado.
El álbum del año
Abre un álbum compartido semanas antes y pide fotos del año. Durante la cena se van mirando en los móviles y salen anécdotas que nadie recordaba.
Amigo invisible con norma
Un tope bajo y una regla divertida: algo que quepa en un bolsillo, algo hecho a mano o algo de segunda mano. Funciona mejor que el regalo genérico.
La copa sin cambiar de sitio
El gran momento de dispersión es salir a buscar otro bar. Si el local se convierte en bar de copas al acabar la cena, el grupo se queda. Así funciona nuestra cena y copa.
Pasarla al mediodía
Para equipos con niños o que viven lejos, una comida larga puede ser la idea más original de todas. Mira cómo planteamos las comidas de empresa en Sabadell.
Lo original no es lo caro: es lo que el equipo sigue contando en enero.
Una buena cena de empresa se reconoce al día siguiente, en el café de la oficina. Si hay anécdotas, fotos y alguien que pregunta cuándo repetimos, ha salido bien.
En La Cova
¿Cómo encajan estas ideas en una cueva?
Varias vienen de serie. El sitio sorprende, la mesa larga la montamos nosotros y los menús de grupo son cerrados, con entrantes para compartir en el centro, postre y bebida durante la cena. Para mesas grandes trabajamos siempre así, porque la cocina sirve a todos a la vez.
Cuando acaban las cenas, la luz cambia, la música sube y el local pasa a bar de copas, de modo que el equipo puede quedarse en la misma mesa. Esa parte es solo para mayores de 18 y se viene arreglado; los complementos de fiesta, como diademas o silbatos, se quedan en casa.
Si lo que preparas es más que una cena, con presentación o clientes invitados, échale un vistazo a los eventos corporativos. Y para ver formatos, condiciones y cómo pedir fecha, lo tienes todo en cenas de empresa en Sabadell.
Antes de proponerla al equipo, comprueba esto
- Que la idea incluya a todos: sin pruebas físicas ni bromas que dejen a alguien fuera.
- Que haya una vuelta fácil: taxi, coche compartido o transporte pensado de antemano.
- Que la cocina sepa las alergias con días de margen, no la misma noche.
- Que el plan de después sea opcional: quien quiera irse, que pueda hacerlo sin parecer un desertor.
- Que haya un solo responsable hablando con el restaurante, para evitar mensajes cruzados.
- Que la fecha se fije pronto: en diciembre los mejores sitios se llenan antes de lo que parece.
Preguntas sobre cenas de empresa originales
¿Qué se puede hacer en una cena de empresa para que sea divertida?
Funcionan los premios de broma con categorías amables, las tarjetas con preguntas en la mesa, el amigo invisible con una norma original y un brindis por sorpresa. Lo importante es que nadie se sienta señalado y que todo sea voluntario.
¿Hace falta contratar animación?
No. Un sitio que ya sorprende, una mesa larga y un par de dinámicas preparadas por el propio equipo suelen dar mejor resultado que un espectáculo contratado, y son más fáciles de organizar.
¿Se puede seguir la fiesta después de cenar en La Cova?
Sí. Al acabar el servicio de cenas, el local pasa a bar de copas y el grupo puede quedarse en su mesa. Esa parte es solo para mayores de 18 y con vestimenta arreglada.
¿Podemos traer decoración o tarta propia?
Se puede decorar la mesa siempre que no se pegue ni se ate nada al local, y sin confeti. La tarta puede ser vuestra si viene de pastelería con el tique de compra.
¿Y si el equipo prefiere algo más tranquilo?
Pasar la celebración al mediodía es una idea muy válida. Nuestra cocina italiana de Grande Focaccia encaja para una comida de empresa con platos para compartir.
Reserva la cena que tu equipo va a recordar
Cuéntanos cuántos sois y qué fecha tenéis en mente. Te preparamos la mesa larga, el menú del grupo y la noche entera en el mismo sitio.
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Todo lo que necesitas para montar la del tuyo está en cenas de empresa en Sabadell.